
Posebyen, es el barrio histórico que alberga una de las mayores colecciones de casas tradicionales de madera del norte de Europa y uno de los mejor conservados. La calle Øvre Holmegate, conocida por los locales como Fargegata (la calle de los colores), es una calle peatonal con casas de colores que fueron reconstruidas tras un incendio alrededor del año 1800. En 2005 se decidió pintar las fachadas con colores convirtiéndose en toda una atracción.